Derechos Humanos parciales…
¿Un interés social o propaganda subversiva?
Cuando se abre el debate por el tema de los “derechos humanos”, suelen rápidamente definirse dos posiciones extremas, unos se denominan “defensores” de ellos, como si acaso, pudiera existir un sólo ser humano, en uso de su sano juicio, que pudiera estar en desacuerdo con la vigencia de los derechos que le son propios. La otra facción, la que dice “estar en contra”, en general, no es que esté “técnicamente” en contra, sino más bien, que duda de la imparcialidad en la aplicación de los mismos y afirma que una tendenciosa politización del término ha concluido por simplificar los rótulos, ya, que como sabemos, existen organizaciones defensoras de los derechos humanos de “todos los seres humanos”, como la Cruz y Medialuna Roja, y existen otras, como las “Madres y Abuelas de Plaza de Mayo”, que sólo reivindican esos derechos para sus deudos, para si mismas y para quienes comulguen con su ideología política… De ésta manera, el término “Derechos Humanos” se convierte en una reivindicación de la violencia desatada en nuestra Patria, por la izquierda combativa en las décadas de los 60 y 70 y en una suerte de “protección” rayana en la complicidad, para la delincuencia común, que sin parar de crecer en cantidad y virulencia, asola nuestra sociedad en estos días. Si en algo la sociedad argentina esta unánimemente de acuerdo, es justamente en que queremos y seguimos anhelando, la plena vigencia de los derechos humanos, pero (así de cortito), para todos y sin que la vigencia de los mismos, signifique una suerte de reivindicación, para quienes en su accionar presente o pretérito, demostraron y demuestran día a día, un total desprecio por los mismos.
En esta sencilla inversión del sentido y los valores de las palabras, radica la primera maniobra subversiva, que consiste en suprimir algunos términos e invertir conceptos, para finalmente, instalar en el inconsciente colectivo, una IDEA subvertida de la realidad.
Analicemos entonces esa “realidad”. La sociedad argentina, no apoya, ni defiende, ni está de acuerdo con los “Derechos Humanos Parciales”, si se plebiscitara la cuestión, así, blanco sobre negro, y aún hoy, después de 25 años de haber sometido a esa misma sociedad a una permanente y profesional acción de propaganda psicológica, la inmensa mayoría de los argentinos no estaría de acuerdo, con la aplicación “parcial” de los Derechos Humanos, para beneficiar solamente a los integrantes de las bandas terroristas y denostar y encarcelar, a quienes desde la legalidad vigente en esos años, los combatieron.
Pero existe algo peor aún que la omisión o la parcial interpretación en el análisis de la historia y eso peor, es lisa y llanamente la mentira. Esa misma mentira, que repetida mil veces, llega a ser una “Verdad Irrefutable” para los consumidores compulsivos de la propaganda del resentimiento y la venganza.












